¡Feliz Domingo a todos!
Hoy os traigo unos pequeños microrrelatos que envié a un concurso literario para probar suerte, pero como no tengo ni idea de donde han anunciado al ganador, o los finalistas, pues al menos los cuelgo en mi blog para que disfrutéis de ellos. No tienen una extensión para nada larga, y son tres o cuatro. Una manera simple y amena de entretenerse :3
Topacio
Me
entregó una piedra azul, cuya transparencia hacía que todo lo que mirara a
través de ella fuera de un tono celeste. La miré, y ella me sonrió mientras
posaba un fino dedo sobre sus labios, pintados de un rojo carmesí. Y tan rápido
como la encontré, y me regaló aquella piedra, desapareció y no supe que había
pasado.
Examiné
la piedra durante unos instantes. Resplandecía con una luz brillante y
cegadora. No pude resistir más la mirada, y me tapé los ojos, al tiempo que la
soltaba y caía con estrépito al suelo.
Cayó,
un sonido sordo se oyó, indicio de que se había roto. Y acto seguido, agua.
Mucha agua. Todos los agujeros, huecos, y fosas se llenaron de agua. Observé,
con suma tranquilidad, y sin saber exactamente qué había pasado, como el mundo
comenzaba a llenarse de agua.
Observé,
con tranquilidad, el inicio de algo que en ese momento, no sabía que sería
grande.
Hope
Era
ya tarde, y tenía que salir apresuradamente del despacho. No llegaría a tiempo
al cumpleaños de su hijo si no se daba prisa. Recogió todos los informes de
mala manera y los depositó en su maletín, rompiendo algunos mientras lo
cerraba. Salió corriendo mientras dejaba la puerta medio abierta. Bajó las
escaleras ya desconchadas y algo podridas por la humedad del edificio de dos en
dos, y se lanzó a la calle. Avanzó un par de zancadas cuando se paró
bruscamente por la aparición de una mujer vestida de blanco en su camino. El
pelo le tapaba el rostro, y por mucho que lo intentara, no podíasaber de quien
se trataba.
Ella
negó, mientras señalaba hacía la derecha. Él miró, y no tuvo tiempo a asimilar
lo que pasaba cuando el autobús lo arrolló.
A
lo lejos, el maletín se encontraba destrozado.
Cariño Desbordado
Tú
viniste y me arropaste mientras apagabas la luz. Parpadeaste varias veces para
que tus grandes ojos negros se acostumbraran a la penumbra y pudieras dedicarme
una última mirada. Sonreíste, y por debajo de tus finos labios asomaron tus
relucientes colmillos. Sonreí también, enseñándote los míos propios.
Diste
un brinco mientras aleteabas torpemente y salías de la habitación. Yo te
observé, vi como abandonabas la
habitación y cerrabas la puerta cuidadosamente.
Aún
me pregunto cuál fue el motivo por el que me abandonaste. No entiendo por qué
tuviste que salir de casa aquella fría noche. Dijiste que me querías, y que
nunca me dejarías solo. Aún, no comprendo por qué no me dijiste nada de tu
infelicidad.
Todavía
me pregunto cuál fue el motivo para dirigirte al bosque tu sola. Y, por encima
de todo, nunca sabré por qué apareciste muerta en el valle.
Espero que os hayan gustado, y los disfrutéis tanto como yo lo hice escribiéndolos :3 No tienen un tema en concreto, simplemente realidad fantástica, o surrealismo, pero en fin, investigaré más a fondo si me llevé algún premio.
¡Achuchones!









Preciosos relatos.
ResponderEliminarChechu Martín.
@dj_chechu