¡Buenas noches!
Como veréis, ya es un poco tarde, pero como tenía un poco de tiempo antes de seguir con mi rutina de estudio, decidí ponerme a escribir. Y me ha salido una historia, que en principio no quería que quedara de esa manera, pero hace tiempo que vi un vídeo con este mismo título en youtube, y no pude resistirme a plasmar el sentimiento del vídeo en papel. Así que aquí esta:
Kokoro.
Corazón en japonés. Es una muy cortita historia, que no llevará más de tres minutos leérsela. La inspiración viene cuando viene, y bueno, como hoy he estado un poco ocupada, y ayer igual, pues así os entretengo un poco.
Esta semana tendré más tiempo para trastear con el blog, y escribir ya que con motivo de la huelga, y viendo que no vamos a dar clase, tendré más tiempo libre para dedicarme a ello. Es un poco de locos el tema de las huelgas, ¿Verdad? Nunca sabes si anteponer tus derechos a tu necesidad de asistir a clase, o al revés.
Yo siempre intento secundarlas, pero cuando hay necesidad de acudir a una clase, para mi es más importante a veces.
En fin, que me voy por las ramas. Aquí os dejo Kokoro, y espero que os guste :3
El
suelo se encontraba lleno de engranajes, tuercas y tornillos, mientras el
sonido de la llave inglesa retumbaba por las paredes de la sala. Era una
habitación pequeña, lo suficiente espaciosa para abarcar una mesa de trabajo,
una estanteria con proyectos terminados, y herramientas mal colocadas. Una
silla llena de serrín se encontraba en un lateral, con la intención de que no
estorbara a quién allí se encontraba trabajando.







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